¿Cómo planificar un proceso de búsqueda… desde una situación 'sin empleo'?
La diferencia entre el éxito y el fracaso en cualquier actividad humana, y también en la búsqueda de un empleo depende básicamente de uno mismo. Si planteas tu búsqueda pensando en que los demás deben resolver "tu problema", estás actuando como la mayoría de las personas que se encuentran en tu situación. Conseguirás finalizar tu "trabajo de buscar trabajo" cuando seas capaz de resolver los problemas de otro.
Una búsqueda será más o menos larga en función del número de horas semanales que dediques a la misma. Un 70% de las personas en tu situación le dedican menos de 5 horas semanales. Tú debes comprometerse contigo mismo a dedicarle un mínimo de 25 horas semanales. Para el resto, búscate otras ocupaciones: estar con tu familia, hacer deporte, practicar algún hobby, corregir alguno de tus déficits.
Haz el esfuerzo de descubrir que es lo que te hace ser diferente de las otras 30 personas que pueden, como tú, optar al mismo puesto que sería tu ideal. Prepárate para enfatizar tus cualidades.
Piensa que la probabilidad de encontrar un empleo como el que perdiste en una compañía como tu anterior organización es muy reducida. Tendrás que perseguir a las PIMES ya que es en ellas donde se crean el 80% de los nuevos puestos de trabajo. No descartes tampoco otro tipo de alternativas profesionales.
Sé curioso. Se necesitan muchos ojos y oídos para encontrar empleo. Habla con todo el mundo de sus objetivos profesionales, pero de una forma positiva. No sabes dónde puede saltar la liebre.
No te asustes ni te hundas por los rechazos. La búsqueda comporta escuchar muchas veces no. Piense simplemente que cada vez que escuches esta palabra (NO) se acerca el momento de escuchar la contraria (SI).
Muchos estudios sobre el proceso de búsqueda de empleo nos indican que las personas experimentan con bastante frecuencia transiciones laborales en su vida profesional, estas transiciones son muchas veces inesperadas y muchas veces no deseadas. Todo cambio requiere la incorporación de nuevos conocimientos y habilidades.
Las decisiones al respecto tienen que plantearse con una visión estratégica. No sólo es importante lo que podemos hacer ahora sino también las habilidades y experiencias que necesitaremos en el futuro para que seamos empleables en las áreas de nuestro interés.
Necesitamos saber cuales son las maneras de trabajar que son compatibles con las formas de vida que elegimos o a que estamos comprometidos.
Los indicadores de éxito externos serán más difíciles de encontrar. Por este motivo, tenemos que saber qué es lo que consideramos importante para nosotros y qué consideramos un progreso satisfactorio.