El coaching, una intervención a medida
Nuestros comportamientos en la empresa son un fiel reflejo de nuestra forma de ser: ansia de poder, timidez, insatisfacción, venganza, egocentrismo, angustia, necesidad de atención, fantasmas... Nos es fácil, y aceptamos, aquellos comportamientos que están en línea o refuerzan nuestras convicciones. Así, una persona autoritaria asume como natural la necesidad de imponer sus razones más que someterlas a la discusión del equipo.
Lo difícil comienza cuando lo que se nos pide entra en conflicto con estas convicciones. ¿Puede la persona del ejemplo anterior aceptar con naturalidad el trabajo en equipo y poner en segundo plano sus deseos de imposición solo porqué un experimentado y reputado profesor o conferenciante le dice que este comportamiento forma parte del perfil del directivo actual?
El cambio solo será posible si el participante es capaz de visualizar las ventajas que le aporta el nuevo comportamiento y esto sólo se producirá si desmitifica los fantasmas asociados al comportamiento inicial. ¿Podrá hacerlo solo y vencer sus propios mecanismos de defensa? Y si logra hacerlo, ¿Cómo evitar volver a las antiguas costumbres por demás muy arraigadas?
Invertir en formación para directivos sin contar con un punto de partida objetivable del participante, y si es posible contrastado con un observador independiente, sin investigar mínimamente las posibles razones que puedan impedir la incorporación de las habilidades que se buscan, es dejar las probabilidades de éxito al azar.
En la actualidad, en mi actividad profesional como consultor que trabaja en programas de coaching en entornos directivos, he podido constatar con que frecuencia la relación coste /beneficio que antes citaba, se encuentra escorada a favor del primero de los dos elementos por no considerar la herramienta adecuada para la persona concreta.
Los programas de coaching aportan los elementos necesarios para abordar estas situaciones con mayores garantías de éxito. Basados en metodología validada y en eficacia contrastada abordan situaciones que no serían abordables en el marco de una organización por otro tipo de intervenciones.